La Nutrición Slow comprende todo aquello que nos conecta con nuestras necesidades personales, nuestros ritmos, apetitos, deseos, sentidos, lo sutil, lo no tan sutil, lo físico, lo emocional, lo mental, lo social, lo individual, la luna, el sol, la Tierra, lo de dentro, lo de fuera…

Prestando atención, abriendo nuestra mente a la escucha y en compromiso con un@ mism@.